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La consigna era que fueran vehículos deportivos compactos de 4,40 metros de longitud y tuvieran propulsión a partir de un tren motriz en el que se utilice el hidrógeno. Además, los diseños debían ser capaces de combinar el placer de conducir y las altas prestaciones, con una movilidad sostenible.
Era la tesis de los graduados en Diseño de Transporte para el curso 2021/22 del Istituto Europeo di Design, y el proyecto se hizo en conjunto con el Hyundai Europe Design Center. Se había planteado el desafío de interpretar la visión de la marca, “Progreso para la humanidad”, de modo de mejorar la vida de las personas haciéndolas más fáciles, seguras y sostenibles, a través del desarrollo de tecnologías avanzadas.
Fueron 43 estudiantes provenientes de 11 países, y se debieron organizar en equipos, bajo la dirección de los profesores del IED y el Centro de Diseño de Hyundai Motor Europe, representado por el Diseñador Jefe Thomas Bürkle, el Jefe de Diseño Exterior Eduardo Ramírez, Gerente de Diseño Exterior y Alumnus IED Nicola Danza y Diseñador Exterior Senior Davide Varenna.
Las propuestas estaban lejos de simples bocetos de diseño, más bien todo lo contrario. Los estudiantes comenzaron con la fase de estudio inicial, luego pasaron al análisis de marca y mercado, investigación de estilo y bocetos, para recién después llegar a la fase de modelado 3D y renderizado de video del proceso.
Hyundai seleccionó tres proyectos para convertirlos en prototipos de escala 1:4 y presentarlos en en video. El primer proyecto se llama HYDRONE_01, es un modelo hatchback deportivo con una clara influencia de los modelos de los juegos. Tiene formas y superficies con ángulos muy pronunciados que toma su inspiración formal de los videojuegos vintage, a decir de sus diseñadores. “Es un estilo automotriz visionario”, dicen. Tiene un remate trasero que simula un vacío pocas veces visto. Y adiciona doble decoración de colores para dar fuerza a lo que ellos llaman, “las dos almas del vehículo”.
El segundo es ASKJA, un crossover destinado tanto a salirse de la ruta pero también para un viaje placentero. Intenta mostrarse como un auto que podría incluso competir en carreras, pero no de circuito sino de todoterreno. Tiene un motor de cero emisiones que le permite entrar en contacto con la naturaleza sin dañarla y lleva dos tubos externos integrables de hidrógeno para enfrentar largas distancias.
El tercero y último se llama AVA y es una cupé de estilo superdeportivo con el foco puesto en la aerodinámica. Su diseño deja a la vista los componentes técnicos y la cadena cinemática que lo hace funcionar a través de un interesante estudio aerodinámico. Además se destaca por su aspecto asimétrico de los elementos frontales principales como son los faros.
“Los jóvenes talentos pueden hacer una contribución crucial en el proceso de desarrollo del diseño. Su punto de vista disruptivo puede marcar la diferencia, respaldado por el conocimiento tecnológico de una marca”, dijo Burkle.
Hace algunos meses, cuando Infobae entrevistó a Rubén Wainberg, el diseñador argentino que falleció este año, y que fue el padre del Fiat 500 Abarth, una de las cosas que explicó respecto al proceso de diseño de nuevos autos, es que todo empieza con ejercicios de los dibujantes Junior que trabajan en los equipos de diseño “porque no tienen ningún tipo de vicio, la mente vacía de costumbres o de métodos que los diseñadores Senior ya han adquirido. Para poner límites como los que marca la ingeniería, después hay tiempo en el proceso de diseño”.
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